jueves, 28 de abril de 2016

Experiencias compartidas: Porteo, por Álvaro Hernández


    Hoy vengo a traerte las palabras de un amigo <3
Él es Álvaro, papá de dos preciosas niñas, de 5 años y 9 meses, y compañero de Ruth.
Cuando me encuentro con personas como ellos en el camino me siento muy afortunada...

    En esta familia se vive la crianza con el convencimiento de que el contacto es fundamental, para todos, pero sobre todo para sus hijas. Con la mayor tuvieron un leve encuentro con el porteo, no la llevaron demasiado tiempo y usaron bandolera y mochilita no ergonómica. Pero yo pienso que ya hubo en ellos el despertar de esa magia que tiene el contacto.

   Nos conocimos cuando su hija pequeña aún no había nacido pues venían a consultar sobre porteo, buscando portabebés ergonómicos esta vez. La portean desde el minuto 1, y me consta que disfrutan mucho de lo que los portabebés les ofrecen en la crianza de su pequeña.
Hemos hablado mucho, y hemos compartido experiencias, sintiéndome muy cerquita de ellos, con la sensación de confianza que algunas veces aparece sin buscarla con determinadas personas.
Te dejo con las palabras del "padre de familia" sobre el porteo, puras y cargadas de sentimiento.


<< El porteo es mucho más que una mochilita para llevar al bebé o una simple moda moderna... El porteo es mucho más.

Para mí es el reflejo de una forma de ver la crianza y por lo tanto, la vida. Es una elección, es un deseo. Elijo tener cerca a mi bebé, elijo criarla con apego, con contacto.
Elijo llevar porteada a mi bebé mientras realizo los quehaceres cotidianos, elijo dormirla entre mis brazos sintiendo como poco a poco sus músculos se relajan y su respiración casi se coordina con la mía.

Para mí el porteo es felicidad, es alegría. Me mantiene en un estado de enamoramiento constante y siento a mi bebé empapándose de esa magia.


Muchas veces el padre, sobre todo los primeros meses de vida de nuestras hijas e hijos, siente que no encuentra su hueco, su función en esta gran obra que es la crianza. Nos frustramos porque no nos basta con "llevar el sustento a casa" y necesitamos ser una parte más activa en el día a día de la vida de nuestros pequeños.

El porteo me dio esa funcionalidad, ese nuevo rol activo, ese disfrutar de más momentos con el bebé.

Cada día doy las gracias por haber descubierto este "nuevo invento" (que como dato diré que en el Antiguo Egipto ya se usaba), ya que gracias a ello disfruto de momentos inolvidables que, si lo piensas, 
es lo más valioso que se le puede dar a un hijo, por encima de cualquier cosa material, ¿no crees? >>

     Antes de terminar, quiero puntualizar algo que él ha dicho en dos ocasiones. Es cierto que el porteo no es nada que nos hayamos inventado hoy o ayer... Desde el inicio de los tiempos los bebés han necesitado de los brazos de otros para ser llevados, para desplazarse, ya que el bebé no se desplaza por sí mismo hasta mucho tiempo después del nacimiento. Y hemos inventado artilugios para llevarles desde hace milenios, solo que seguramente no nos ha quedado constancia en imágenes, que es lo que más guardamos en nuestra memoria.
Y bien es cierto también que a pesar de que el porteo es algo intrínseco del ser humano, desde hace unas décadas ha renacido en forma de "porteo moderno", atendiendo a lo que hoy conocemos sobre los bebés, la postura más adecuada, los portabebés que mejor se adaptan a cada etapa, los que más cómodos nos resultan a los porteadores... y ahí es donde entra una asesora de porteo. 

Así que si necesitas resolver tus dudas en esta costumbre tan antigua y a la vez tan moderna, no dudes en ponerte en contacto con una. Ya sabes que en Ibiza, puedes encontrarnos en A-brazos.

    Y ya os dejo con el propio Álvaro y su pequeña Leia. Cantando a dúo mientras disfrutan de #lamagiadelcontacto que les ofrece un portabebés <3 <3 <3




Y tú... ¿sientes el porteo de la misma manera?
¿Te apetece contarnos tu experiencia?