martes, 12 de agosto de 2014

La mochila portabebés Emeibaby, la experiencia de las familias

     Hoy vengo a hablar sobre un portabebé en concreto, la emeibaby. Pero además, quiero explicarte un par de cosas sobre porteo y elecciones, porque hay muchas opciones de porteo, y cada cuál debe encontrar la(s) suya(s) para sentirse a gusto.

    En casa hemos tenido múltiples portabebés, desde antes de iniciar la aventura de A-brazos, con nuestro hijo mayor. 
Empezamos de casualidad en esto del porteo y nos enganchó bien fuerte... ¡nos enamoró! ♥ ♥ ♥

     E iniciamos entonces una búsqueda, ¿cuál sería nuestra opción?

   Al principio buscábamos LA OPCIÓN. Y poco a poco nos fuimos dando cuenta de que eso que creíamos que teníamos que encontrar era raro, muy raro... La opción perfecta para los tres (papá, mamá y bebé) y para todas las situaciones y momentos, incluso para todos los hijos... no la encontrábamos...
Descubrimos que, para nosotros, no había el portabebé "perfecto" para todo.

     A mí me gustaba portear con fular; después, me pasé al mei tai, cuando el nene quería caminar más ratito, nos era más cómodo a ambos... 
    Y el papá fue buscando. Pasó del elástico, que le encantaba, al mei tai, que no usó mucho... y por fin, compró una manduca, una mochila.

     Ya te digo que fue toda una búsqueda y dejó en nuestras manos muchos portabebés diferentes, que nos han acompañado en distintos momentos.
Ayer mismo leía un post de Carol, que te enlazo, titulado Por qué no recomiendo ningún portabebé. En él nos cuenta que no hay el portabebé perfecto para todo el mundo, que cada uno puede ir bien incluso en la misma familia, en diferentes momentos de desarrollo. Así que lo mejor, un buen asesoramiento que te ayude a encontrar qué necesitas, y probar :)


Porteando a una bebé de 9 meses
     Con la llegada de la peque yo me hice con tres adquisiciones más, ya estábamos inmersas en la aventura de A-brazos
En ese momento descubrimos otro portabebé que antes no conocíamos, y que fue entrando en nuestras vidas poco a poco. Era una mochila. 
Y me gustó a pesar de que yo no he sido mucho de mochilas, la manduca la usó papá y yo pues... un poquitín. 
     En cambio, con esa mochila me sentía más cómoda, me era más fácil de ajustar, y además, encontraba que con ella podía conseguir mejor la posición óptima del bebé cuando porteaba



Así que... ¡me compré una preciosa!


      Nos la regalamos cuando la sirena cumplió un año, puede parecer un poco tarde para algunos, porque parece que a un bebé de esta edad ya se le puede dejar de portear, pero os aseguro que estoy contentísima, y la enana también!
Emeibaby con niña de año y medio
a la espalda

      A día de hoy, a punto de cumplir los dos años, seguimos porteándola, casi siempre a la espalda, y suele ser con nuestra Emeibaby

Te dejo nuestra opinión sobre la mochila, sobre su uso, y determinadas ventajas que le hemos encontrado.

- Ella va encantada, yo me la coloco muy deprisa y además, con mucha facilidad para subirla y bajarla, que con esta edad es importante. 

- Es comodísima para el porteador a pesar de los casi 13 kg de nuestra hija, gracias a sus tirantes y cintura acolchados, y a la facilidad de ajuste. 

- El amamantar porteando se simplifica, puesto que solo hay que soltar un poco los tirantes para acercar al bebé a la tetita... un placer que facilite así la vida diaria. 
Porteando a niño de 3 años

- La posición ranita es muy similar a la que consigo con el fular, nada que ver con otras mochilas que hemos probado ahora que mi chiquitina se hace mayor... porque el panel de tela de fular es ajustable al tamaño del niño (algunas veces es su hermano el que se anima a ser porteado y tan felices con su posición ranita). 
Emeibaby con muñeco de porteo
"recién nacido"


- Tengo que decir que no la he probado con un bebé recién nacido de verdad, solo con nuestro "Tatico" (el muñeco de porteo), pero vemos el ajuste en las mamis y los papis que se la han llevado y es la mochila que recomendamos para portear desde el nacimiento.






       Nos parece una mochila muy completa, y lo cierto es que todas las familias que han tomado la decisión de llevarse la suya, están igual de felices con ella que yo. 

       Por ello, además de contarte sus ventajas desde nuestro punto de vista, te voy a dejar las opiniones de algunas de estas familias, desde su propia experiencia ♥ 


Los usuarios de la Emeibaby te cuentan qué les parece

Mochilas portabebés Emeibaby, algunos modelos


"Nos decidimos por la emeibaby por tres razones:
1- se puede portear desde el nacimiento
2- se coloca fácilmente y sin ayuda
3- combina lo bueno de una mochila y un fular
Porteamos a nuestra bebé desde que nació y estamos muy contentos, es muy cómoda y rápida de colocar y ella va encantada.
Sobre el padre porteador debo decir que lo hace porque es sencillo :) Vamos, que si tuviera que ponerse un fular no la porteaba ni de coña! Que eso de ponerse un fular es muy complicado, dice..."
(B. e I., papás de A.)



"Porteo desde el primer día de vida de mi bebé y tengo varios tipos de portabebés, pero para mi trabajo necesitaba un portabebé rápido de poner y quitar y con el que pudiera dar de mamar fácilmente. Y con la emeibaby lo he conseguido todo. Hasta su papi se ha animado a usarla y se la pone sin mi ayuda.. jijijiji!!! Además, me ENCANTAN todos sus diseños, por mí los tendría todos..."
(A. y E., papás de E.)



"La mochila emeibaby es muy práctica, ya que te evitas mucho tener que montar y desmontar siempre el carrito. Además, a mí, como chico, me ha parecido una sensación muy especial el sentir a mi hija cerca y notar su latido y respiración."
(J.A., papá de S.)



"Super práctica para ir a comprar en el supermercado donde se necesitan ambas manos libres. También para hacer tareas en casa, simplemente te la pones y la pequeña te acompaña fácilmente a todos los lados y a veces se queda hasta dormidita. A los bebés también parece gustarles, porque no van completamente pegados por lo que pueden moverse algo y ver a su alrededor, algo que a mí me iba muy bien ya que a mi hija no le gustaban los fulares por eso mismo."
(N., mamá de S.)



"Aunque pueda parecer que no la uso mucho, porque también utilizamos carro, la uso casi a diario. Ahora en verano, para la playa ¡va siempre conmigo! Es rápida de poner y muy fácil de ajustar las tiras... Hay una tienda en mi barrio que los pasillos son muy estrechos y no levo el carro nunca, así que opción... mi peque a la mochila! Muy práctica y al ser una mochila totalmente ergonómica la posición ranita se consigue muy bien, aunque es cierto que yo no la he usado de recién nacido. Y lo que me encanta es que al ser tejido, puedo acariciar continuamente el cuerpazo de mi bebé.
Por cierto, también he llevado a mi hija de 3 años, y le encanta! Posición ranita perfecta!"
(A., mamá de J. y de D.)



"Qué decirte de esta maravillosa mochila... para mí lo ha sido todo!!!! No salía sin ella bajo ningún concepto, incluso algunas veces, después de llevar medio camino, he vuelto a por ella si me la había dejado... Ahora el peque tiene 9 meses y ya no quiere ir tanto en brazos, mi pequeño gran hombre empieza a querer otras cosas, aunque tengo que decir que la mochila siempre nos acompaña y aunque mucho menos, la seguimos usando... el porteo a la espalda la verdad que poco... Aquí te dejo mi punto de vista sobre, desde mi punto de vista, la mejor inversión hecha... jejeje"
(P., mamá de J.)


      Muchas gracias a los papás y mamás por compartirnos su opinión sincera. No es que no haya opiniones que no le sean tan favorables a la mochila (supongo), es que no las hemos encontrado, jijijiji ;)
      Algunas familias buscan algo rápido de poner, y en principio, al requerir un pequeño ajuste del fular, les parece algo más lenta de colocar que otras mochilas. Pero este ajuste no se realiza en todas las ocasiones, más bien las primeras veces, y además, cuando lo haces dos veces... ¡es rapidísimo!

     Si quieres contarnos tu propia experiencia con la Emeibaby o saber más sobre ella, no dudes en dejar tu comentario. 

      Y puedes pasar por nuestra tienda para comprar la tuya, eso por supuesto. www.a-brazos.com


¡A-brazos porteadores!