martes, 11 de marzo de 2014

Sobre el piel con piel

PIEL CON PIEL NO ES UN MÉTODO, ES UN LUGAR.

Así comienza mi reflexión de hoy, porque siempre he pensado que el piel con piel es básico tras el nacimiento del bebé, para un millón de cosas que no sé si tiene sentido explicar ya, hay mucha información por la red hablando de los beneficios del piel con piel. Para el vínculo, la lactancia, la seguridad, la regulación de la temperatura del bebé y de algunas otras de sus funciones orgánicas básicas, etc, etc, etc. Podría nombrar muchas más, pero como ya digo, sólo hay que darse una vuelta por la red. Os recomiendo principalmente El Parto es Nuestro, pero seguro que hay más lugares en los que podréis encontrar información, como por ejemplo Bebés y Más, o seguro en muchos blogs relacionados con la maternidad que tanto nos ayudan a las mamis en ese proceso de búsqueda y acompañamiento (perdonadme pero ahora no me sale ninguno... cosas del directo). 


Pues sigo por donde me había quedado, pensaba que el piel con piel es un protocolo de actuación acertado, que es lo que hay que hacer. Pero no amig@s, el piel con piel es otra cosa. Ahora que me paro a pensar sobre ello, ahora que me siento y medito, me doy cuenta de que, como bien señalan en la entrada que acabo de leer del blog de El parto es nuestro, ES UN LUGAR. Y quizás ya lo sabía, pero no lo plasmé en palabras, y al leer esta frase de repente se encendió la luz! 
EL CUERPO DE LA MADRE ES EL MEDIO DE VIDA PARA EL BEBÉ RECIÉN NACIDO, entonces, el piel con piel no es algo que tenemos que hacer, es simplemente el lugar dónde deben pasar el resto de cosas tras el nacimiento :) Qué sencillo descubrimiento... 

Recuerdo cuando nació mi hija, no hubo dudas, no hubo titubeos, todo se dio de manera natural, guiándola hacia ese lugar. En este caso estábamos solos y el instinto nos llevó a colocarla sobre mi barriga y protegernos así. En mi cuerpo tenía todo lo que necesitaba. 
El nacimiento de mi primer hijo fue distinto, pero también recuerdo una necesidad imperiosa de que quitaran todo lo que había sobre mi cuerpo, porque quién debía cubrir mi desnudez era mi hijo. Cuando lo colocaron sobre mi piel dejó de llorar, tan fácil. 
Ese es el lugar de un cachorro recién nacido, sobre su madre, en el cuerpo que le ha albergado durante 9 meses y que sigue siendo su cobijo y su seguridad, donde sigue teniéndolo todo. 
Por ello, QUE NO NOS SEPAREN.

Me despido con A-brazos agradecidos en el día de hoy, en que vuelvo a dejar ir mis dedos para escribir e ir posando las palabras, dejando salir mi sentir a través de ellas.